Enjoy the kiss

.....~~el beso es la puerta de la intimidad~~.....

domingo, 5 de mayo de 2013

Ir y venir

Me miras, haces que me rinda a tus pies, que caiga como un niño con un dulce, y después de todo eso, te vas. Te vas y quedo en la desesperación de no saber que es lo que quieres de mi.

Vuelves...


Me miras otra vez y presientes que siempre voy a anhelar tus besos, y es cierto, lo deseo. Y vuelvo a caer por ti, jugándome las sensaciones en cada mirada. Te vas...

Esto se ha vuelto en un ir y venir, encontrarse, saber que caeremos en la pasión porque tenemos eso que llaman química. Yo adoro tus caricias y tu toque, en cómo invades mi fragilidad sabiendo que eres mi debilidad.

Vuelves otra vez... continúa el juego...

Pero esta vez pierdo, porque te vas y no vuelves otra vez, nunca más. Creo que sabes que esperaba algo más, pero somos diferentes, tu buscas algo incompatible conmigo.

No sufro, pero si te anhelo y te extraño, hoy más que nunca, veo mi cama y me parece verte allí, cierro los ojos y puedo sentir tus acaloradas manos sobre mi piel...

Espero volver a verte algún día, y si la vida me regala una oportunidad trataré que no se dé este juego: que te quedes hasta el final o que te vayas sin hacerme dudar...

viernes, 3 de mayo de 2013

El perder...

Una caricia, una mirada, todo me recuerda a ti en esta habitación. Pareciera que fuese ayer cuando me tomabas en tus brazos y yo era la más feliz del mundo, la niña que podía jugar contigo hasta cansarse. Pero ya no estás, tus manos se volvieron heladas, tu cuerpo rígido, tu mirada se oscureció y yo me quedé mirando tu cara, esa que me decía que era la más linda, la criatura  y el tesoro de tu corazón. 

Y ya no estás, tus manos no juegan con las mías, tu pelo no tiene el mismo color, tu abrazo es solo el vestigio de un recuerdo, y ya no puedo sonreir como antes. Mi vida está manchada con tu partida, ese amor incondicional ya no tiene cuerpo que lo mantenga, que lo exprese.

He llorado horas porque no estás aquí, me he deshidratado por tanta lágrima derramada, lágrimas que van dejando un camino de locura ¿qué voy a hacer si nunca te vuelvo a ver? ¿donde estás ahora? ¿me estás escuchando? Tengo tantas cosas que decirte, tanto amor que quedó en mi. Te fuiste sin siquiera avisarme, me dejaste sola, ven a rescatarme por favor, ¿no ves que estoy malgastando mi vida al querer recuperar lo irrecuperable, lo perdido? 

El vacío que dejaste no puede ser llenado, nadie podrá reemplazarte, pero sé que de donde estás, puedes mirarme, escucharme y protegerme. Solo puedo quedarme esperando el minuto en que me vengas a buscar, me quedaré tranquila, quieta, no te preocupes que no intentaré juntarme contigo porque sé que no resultaría, pero ven, por favor ven.

martes, 9 de abril de 2013

Mío


Me desperté sonriendo, fue un sueño raro y aún así fui feliz.
Recuerdo varias partes de lo que soñé. Tenía un hijo, era la criatura más bella del mundo ¿por qué? porque era mío. Lo tenía en mis brazos y podía deleitarme mirando como subía y bajaba su pecho, respiraba encantadoramente como solo él podía hacerlo. Esas hermosas pestañas revoloteaban cuando algún sonido perturbaba su sueño. 
Sentía mi pecho lleno de amor, de ese amor que es el más incondicional que existe en el mundo, decir que estaba feliz es poco, estaba extasiada, ningún sentimiento antes vivido se comparaba con este. Lo tomaba en mis brazos 
y me perdía en su mirada, la perfección hecha carne, el elemento fundamental de mi existencia. El elixir de mi vida y mi perdición total. 
Lo amo, es parte de mi. No sé quien se supone que es su padre, no lo logro reconocer, pero también lo ama, también es parte de él y lo acaricia, le entrega su sonrisa, esa que me encanta y que dice que nada malo va a pasar, el papi nos va a proteger a todos. Nos ama.
De repente todo desaparece, oigo la alarma del celular que me trae al mundo real, en el que debo vestirme, en el que la sonrisa de él no me protegerá, ni tampoco los hermosos ojos de mi hijo me mirarán. Debo levantarme para ir a estudiar, pero voy feliz porque puedo recordar qur soñé con mi bebé, está esperándome en un futuro y es mío, solo mío.

martes, 26 de marzo de 2013

Marcas

Tengo marcas en la piel, nadie las ve.
Solo yo me doy cuenta al recordar como recorría cada parte de mi cuerpo. Besaba mis dedos, las palmas de mis manos y el dorso. Sus ojos me miraban con una ternura inimaginable mientras regaba besos infinitos en cada poro de mi ser. A veces su toque era delicado, apenas si rozaba con sus labios mi cuerpo, otras era con pasión, lamía  y bebía de mi boca las sensaciones que susurraba. Mis sonrisas las deboraba, mis muecas le parecían graciosas y me desnudaba con sus juegos, poco a poco quedábamos más expuestos, y eso me gustaba.

Sus besos tenían sabor a caramelo, era tan dulce que me embriagaba. Su lengua en mi boca quería contarme sus secretos, me decía que ruega a las estrellas por ser feliz, que busca el cariño y el amor que no ha podido disfrutar. No solo me hablaba, esa lengua traviesa quería conocer mis secretos, invadía mi corazón, mis senos y mi ombligo. 

Una danza de manos y piernas entrelazándose coreografiaba el aroma de la perfección, dos cuerpos unidos en caricias que compartían hasta el aire que respiraban... perdí la noción del tiempo en aquel éxtasis, pero cada vez que recuerdo lo hermoso que fue sentirte unido a mi en cuerpo y alma recorro las marcas que me dejó tu amor.


lunes, 18 de febrero de 2013

Amigos?

- ¿Porqué me miras así?- pregunto incómoda.
- Hay algo en ti que me hace mirarte, tienes algo raro- me responde frunciendo el ceño.
- ¿en serio?¿Tengo sucio?- me sonrojo.
- Contéstame algo... la verdad tengo una teoría. Ustedes las mujeres siempre dicen que nosotros solo pensamos en sexo, cerveza y comida, y si, puede que sea muy cierto, pero yo siento que las mujeres también piensan mucho en sexo, que la mayoría de las veces tienen ganas. Respóndeme si en tu caso es verdad, por favor.- me dice con una sonrisa.
- jajajajaja- más roja aún de lo que estoy- bueno, si te soy sincera, yo creo que tienes razón, pero existe una gran diferencia, y es que nosotras no somos tan evidentes como ustedes, digamos que muchas veces son bastante básicos, sin ofender, mientras que nosotras nos ubicamos un poco más en los momentos.
- básico yo? jajaja- se ríe- y en este preciso momento ¿tienes ganas?.
- sabes que sí- susurro.

Se da vuelta en la cama y me mira, habíamos estado recostados conversando, una charla de amigos, pero esto ya había tomado otro rumbo. Contrólate! es tu amigo, tu mejor amigo. De a poco y lentamente se acerca mientras me habla.
-Te digo la razón por la que te estoy mirando embobado?- me pregunta cada vez más cerca.
-Eh... si, dime- contesto nerviosa, sintiéndolo a escasos centímetros de mi cara. Aún con la luz de la lámpara se me nubla la vista.
- Es porque tienes unos ojos llenos de brillo, destellan cariño e inocencia, tus labios son suaves y de algodón, y esa sonrisa, ¡oh! esa sonrisa, hace que me derrita- me dice casi en un susurro, causando que me sonroje.
- Ah, no creí que...- no alcanzo a terminar la frase y me da un tierno beso en los labios, su boca es tersa, deliciosa, podría besarla toda la vida. A pesar de que me dejo llevar por el beso, no puedo dejar de pensar en la amistad que está en juego, en lo que podemos perder si  nos dejamos caer en esta danza de lenguas.
Me retiro de sus labios y se me queda mirando, confundido.
- Que pasa?- 
- Nuestra amistad, no quiero perderla, no te quiero perder- le digo seria
- Seguiremos siendo amigos si tu quieres- y me vuelve a besar, y yo no puedo resistirme. Desde un principio, cuando lo conocí tuve un presentimiento, y bueno, le tengo cariño desde que lo conocí, sería muy cínica si negase que me gusta.


Y me besa apasionadamente, abrazándome. Sus manos recorren mi cintura, la pellizcan suavemente, y yo acaricio su cabello, su cara. Ya no me puedo negar, me embriaga de deseo al tocar mi cuerpo, me toma sin dejar de besarme y me acomoda en sus piernas, es tanta la pasión que los músculos se me tensan, siento  la  humedad naciente en mi sexo.

Me deshago de sus brazos y cierro la puerta de mi habitación, apago la luz de la lámpara. Nos fundimos en besos y caricias, vuelvo a estar a su lado, arden de deseo nuestras manos, las de él comienzan a recorrer por debajo de mi polera hasta llegar a mis pechos, los tocan, los aprietan, sus dedos llegan a mi pezón y ya no puedo concentrarme en nada, lo acarician, juega con él, y no puedo besar tiernamente. Ahora mis besos son con mordidas, muerdo sus labios, su cuello, su lóbulo, mientras él sigue jugando. Las respiraciones son exageradas, nos quedamos sin aire tratando de disfrutar cada caricia, Me siento a horcajadas sobre él y me quita la ropa, luego el  brassier, dejando al aire una de las zonas más erógenas y sensibles de mi cuerpo, mis pechos, sobre todo mis pezones. Se embarca en una deliciosa tarea, apretando, chupando, lamiendo y recorriendo desde mi cuello hasta el ombligo, y yo solo puedo reprimir los gemidos que me provoca su temeraria y exquisita aventura.
Vuelve a mi boca y puedo sentir el sabor de mi piel mezclado en su lengua, me toma el trasero y me coloca sobre su erección, la siento, la presión que ejerce y la sensación que da a mi sexo, me empiezo a mover para que mi clítoris sea masajeado, pareciera que todas las terminaciones nerviosas llegaran a él, haciendo que me arquee de placer. Se mueve a mi compás y ya lo que siento es abrazador, lo unico que puedo hacer es mirarlo suplicante.
- por favor- logro articular
Detiene el movimiento y se baja los pantalones junto a su ropa interior, me recuesto, y se pone sobre mi, abro mis piernas y me quito la ropa. Desliza sus manos por el interior de mis piernas hasta llegar a mi clítoris, lo rodea con su dedo pulgar para acrecentar el éxtasis y luego introduce un dedo en mi, se da cuenta de que estoy lista y me penetra lentamente. Toma mis caderas y comienza a tomar un ritmo creciente, atrayendo mis caderas hacia él en cada embestida. Me besa deseoso, apasionado, muerde mis labios.
Yo ya puedo más, se siente tan bien dentro de mi. Acelera el ritmo y llegamos al clímax, yo tomo el cabello de su nuca y tiro de él para dejar mi boca libre, y así poder exhalar de placer, mientras siento que se libera en mi interior. Se recuesta sobre mi, exhausto y me besa suavemente moviéndose a un lado y retirando su miembro fuera de mi.

- ¿Cómo... quieres...que te...siga viendo...como mi amigo...después de ...esto?- le espeto entre jadeos.
- No lo sé, pero no creas que termina aquí, tenemos toda la noche- me dice con una sonrisa.
- Es eso una amenaza?- pregunto
-Es una promesa...