Enjoy the kiss

.....~~el beso es la puerta de la intimidad~~.....
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martes, 26 de marzo de 2013

Marcas

Tengo marcas en la piel, nadie las ve.
Solo yo me doy cuenta al recordar como recorría cada parte de mi cuerpo. Besaba mis dedos, las palmas de mis manos y el dorso. Sus ojos me miraban con una ternura inimaginable mientras regaba besos infinitos en cada poro de mi ser. A veces su toque era delicado, apenas si rozaba con sus labios mi cuerpo, otras era con pasión, lamía  y bebía de mi boca las sensaciones que susurraba. Mis sonrisas las deboraba, mis muecas le parecían graciosas y me desnudaba con sus juegos, poco a poco quedábamos más expuestos, y eso me gustaba.

Sus besos tenían sabor a caramelo, era tan dulce que me embriagaba. Su lengua en mi boca quería contarme sus secretos, me decía que ruega a las estrellas por ser feliz, que busca el cariño y el amor que no ha podido disfrutar. No solo me hablaba, esa lengua traviesa quería conocer mis secretos, invadía mi corazón, mis senos y mi ombligo. 

Una danza de manos y piernas entrelazándose coreografiaba el aroma de la perfección, dos cuerpos unidos en caricias que compartían hasta el aire que respiraban... perdí la noción del tiempo en aquel éxtasis, pero cada vez que recuerdo lo hermoso que fue sentirte unido a mi en cuerpo y alma recorro las marcas que me dejó tu amor.


lunes, 18 de febrero de 2013

Amigos?

- ¿Porqué me miras así?- pregunto incómoda.
- Hay algo en ti que me hace mirarte, tienes algo raro- me responde frunciendo el ceño.
- ¿en serio?¿Tengo sucio?- me sonrojo.
- Contéstame algo... la verdad tengo una teoría. Ustedes las mujeres siempre dicen que nosotros solo pensamos en sexo, cerveza y comida, y si, puede que sea muy cierto, pero yo siento que las mujeres también piensan mucho en sexo, que la mayoría de las veces tienen ganas. Respóndeme si en tu caso es verdad, por favor.- me dice con una sonrisa.
- jajajajaja- más roja aún de lo que estoy- bueno, si te soy sincera, yo creo que tienes razón, pero existe una gran diferencia, y es que nosotras no somos tan evidentes como ustedes, digamos que muchas veces son bastante básicos, sin ofender, mientras que nosotras nos ubicamos un poco más en los momentos.
- básico yo? jajaja- se ríe- y en este preciso momento ¿tienes ganas?.
- sabes que sí- susurro.

Se da vuelta en la cama y me mira, habíamos estado recostados conversando, una charla de amigos, pero esto ya había tomado otro rumbo. Contrólate! es tu amigo, tu mejor amigo. De a poco y lentamente se acerca mientras me habla.
-Te digo la razón por la que te estoy mirando embobado?- me pregunta cada vez más cerca.
-Eh... si, dime- contesto nerviosa, sintiéndolo a escasos centímetros de mi cara. Aún con la luz de la lámpara se me nubla la vista.
- Es porque tienes unos ojos llenos de brillo, destellan cariño e inocencia, tus labios son suaves y de algodón, y esa sonrisa, ¡oh! esa sonrisa, hace que me derrita- me dice casi en un susurro, causando que me sonroje.
- Ah, no creí que...- no alcanzo a terminar la frase y me da un tierno beso en los labios, su boca es tersa, deliciosa, podría besarla toda la vida. A pesar de que me dejo llevar por el beso, no puedo dejar de pensar en la amistad que está en juego, en lo que podemos perder si  nos dejamos caer en esta danza de lenguas.
Me retiro de sus labios y se me queda mirando, confundido.
- Que pasa?- 
- Nuestra amistad, no quiero perderla, no te quiero perder- le digo seria
- Seguiremos siendo amigos si tu quieres- y me vuelve a besar, y yo no puedo resistirme. Desde un principio, cuando lo conocí tuve un presentimiento, y bueno, le tengo cariño desde que lo conocí, sería muy cínica si negase que me gusta.


Y me besa apasionadamente, abrazándome. Sus manos recorren mi cintura, la pellizcan suavemente, y yo acaricio su cabello, su cara. Ya no me puedo negar, me embriaga de deseo al tocar mi cuerpo, me toma sin dejar de besarme y me acomoda en sus piernas, es tanta la pasión que los músculos se me tensan, siento  la  humedad naciente en mi sexo.

Me deshago de sus brazos y cierro la puerta de mi habitación, apago la luz de la lámpara. Nos fundimos en besos y caricias, vuelvo a estar a su lado, arden de deseo nuestras manos, las de él comienzan a recorrer por debajo de mi polera hasta llegar a mis pechos, los tocan, los aprietan, sus dedos llegan a mi pezón y ya no puedo concentrarme en nada, lo acarician, juega con él, y no puedo besar tiernamente. Ahora mis besos son con mordidas, muerdo sus labios, su cuello, su lóbulo, mientras él sigue jugando. Las respiraciones son exageradas, nos quedamos sin aire tratando de disfrutar cada caricia, Me siento a horcajadas sobre él y me quita la ropa, luego el  brassier, dejando al aire una de las zonas más erógenas y sensibles de mi cuerpo, mis pechos, sobre todo mis pezones. Se embarca en una deliciosa tarea, apretando, chupando, lamiendo y recorriendo desde mi cuello hasta el ombligo, y yo solo puedo reprimir los gemidos que me provoca su temeraria y exquisita aventura.
Vuelve a mi boca y puedo sentir el sabor de mi piel mezclado en su lengua, me toma el trasero y me coloca sobre su erección, la siento, la presión que ejerce y la sensación que da a mi sexo, me empiezo a mover para que mi clítoris sea masajeado, pareciera que todas las terminaciones nerviosas llegaran a él, haciendo que me arquee de placer. Se mueve a mi compás y ya lo que siento es abrazador, lo unico que puedo hacer es mirarlo suplicante.
- por favor- logro articular
Detiene el movimiento y se baja los pantalones junto a su ropa interior, me recuesto, y se pone sobre mi, abro mis piernas y me quito la ropa. Desliza sus manos por el interior de mis piernas hasta llegar a mi clítoris, lo rodea con su dedo pulgar para acrecentar el éxtasis y luego introduce un dedo en mi, se da cuenta de que estoy lista y me penetra lentamente. Toma mis caderas y comienza a tomar un ritmo creciente, atrayendo mis caderas hacia él en cada embestida. Me besa deseoso, apasionado, muerde mis labios.
Yo ya puedo más, se siente tan bien dentro de mi. Acelera el ritmo y llegamos al clímax, yo tomo el cabello de su nuca y tiro de él para dejar mi boca libre, y así poder exhalar de placer, mientras siento que se libera en mi interior. Se recuesta sobre mi, exhausto y me besa suavemente moviéndose a un lado y retirando su miembro fuera de mi.

- ¿Cómo... quieres...que te...siga viendo...como mi amigo...después de ...esto?- le espeto entre jadeos.
- No lo sé, pero no creas que termina aquí, tenemos toda la noche- me dice con una sonrisa.
- Es eso una amenaza?- pregunto
-Es una promesa...

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Cosquillas

Te veo caminar, me doy cuenta de que estás triste, me acerco y te saludo con una gran sonrisa.
- Hola caballero- te saludo
- Ah! Hola, como estás ?- me pregunta
- Bien y tu? - le digo como respuesta automática - quieres tomar una bebida conmigo?
- Claro- me responde con una semi-sonrisa- vamos.

Caminamos por la calle hasta llegar a mi casa, me consideras una buena amiga y sabes que eres quien me gusta, siento que no quieres cambiar la relación que hay, o quizás simplemente no te gusto... o probablemente no quieres estar con nadie. Tomamos un refresco mientras vemos televisión en mi sofá, te abrazo y te consuelo, aún no quitas esa tristeza de la cara, pero no te voy a preguntar qué es lo que te pasa, hay veces en que es mejor dar amor que meter el dedo en la herida preguntándole a la persona qué es lo que la aqueja, si se da la confianza y la tranquilidad te contarán todo en busca de ayuda, no hay para que presionar. 

- Y cuando me regalarás una sonrisa?- le pregunto mirándole
- Es que no me siento bien- me dijo afligido- pero prefiero no hablarlo por el momento.
- No te preocupes, yo te haré sonreír- y me dispuse a hacerle cosquillas, se reía y trataba de bloquear mis manos- pero saca tus manos!.
- Tramposa! ahora me toca a mí- y se volvió a hacerme cosquillas.


Era una guerra y danza de manos, carnaval de sonrisas y ojos felices de dar un descanso a la melancolía. Estabas encima de mi atacándome, claro, eres más fuerte que yo; y te vuelvo a atacar, te doblas por las cosquillas y nuestras caras quedan, por un segundo, frente a frente, al otro segundo me besas. Un beso tierno y juguetón, pero no puedo perder tiempo, debo seguir conquistando tu piel a base de pellizcos de cariño, logro ponerme sobre ti y termino el beso para dar paso a más risas y carcajadas.

Ahora te beso yo, un beso correspondido y apasionado, las cosquillas cesan y las manos danzantes pasan al abrazo, a devorar cada centímetro de la piel. Abrazos apretados, jugueteos con besos en el cuello, labios exploradores y aventureros que desean al otro, buscan saborear la esencia del alma, tal es la pasión que ya las ropas no son un obstáculo y los cuerpos se unen en un vaivén armonioso. Entonces caigo en la cuenta de que siempre soñé este momento, el ser tuya, el sentirte mío.
- Me encantas- le dije en un susurro
- Te adoro, hace mucho que quería ser parte de ti, pero no quería manchar nuestra amistad- me dijo preocupado.
- Siempre me has gustado- le dije sonrojándome.
- Lo sé. me encantas- me dijo con un beso.

Y volvimos a fundirnos en uno solo por un buen rato más. Ésta vez con ternura y ...... amor?

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Recuerdos

Existen momentos en los que cualquier cosa te recuerdan a la persona que enciende tu pasión, y son miles los recuerdos que llegan a tu mente, el placer, la lujuria, el juego, la unión y el amor , entre otros.

A mi mente viajan los momentos en los que más cerca te sentí, frente a frente, sudados, entrelazados en tu cama, y esa manera tuya de hacerme saber que te pertenezco, que somos uno y puedo confiar en ti, no me harás daño.

Me tomas con tus poderosas manos por las caderas y me atraes más hacia ti, piel contra piel humedecen los sentidos y el éxtasis es parte del olimpo. Cada parte de nuestro cuerpo se une al vaivén, no sé si hacemos ruido, no me interesa. 

Te adentras en mi y siento desfallecer, puede ser posible tanto placer? embriagas mis sentidos y caigo agotada y tu a mi lado jadeas. 

Dame una sola razón para cambiar todos esos recuerdos, una que sea tan fuerte como la unión de dos cuerpos que se aman y se tratan con la dulzura de la pasión. 

sábado, 13 de octubre de 2012

Espejo

Si nos miramos a los ojos veremos nuestro reflejo, 

si nos paramos uno frente al otro tocaremos nuestras narices,

si nos tomamos de las manos la energía fluye en un circuito cerrado.

Lo que haga yo se verá reflejado en ti y viceversa,

sonrío, sonríes.

parpadeas, parpadeo.

La representación de la unión es un espejo de acciones

lideradas por las mariposas y el cosquilleo en la barriga.

viernes, 12 de octubre de 2012

Rápido y sincero

Cuando la noche cae siento el deber de pensar en ti, en el sabor de tus ojos y en el color de tus labios. Cada parte de mi se torna a tu ser, a los pequeños momentos que hemos pasado juntos, y me es imposible no recordar cada sensación que produces en mi. La otra noche recordaba cuando nuestras almas se encontraron por primera vez, aquella noche en que fuimos el uno del otro.

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Nos encontramos en la biblioteca de la universidad, me paseaba por las estanterías de la sección de "literatura chilena", y tu estabas estudiando en un rincón cuando nos encontramos, nos sonreímos y nos pusimos a conversar. Decidimos ir a un parque que quedaba cerca de su casa para capear el calor típico del mes de noviembre, tomamos nuestras cosas y nos encaminamos. 

Hablábamos de todo, nuestra amistad había empezado ese mismo año y a mi me había gustado desde el principio. Siempre tuve paciencia, quería conocerlo mejor y quizás yo le gustase a él algún día, por mientras disfrutaba cada momento con él. Cuando llegamos al parque nos compramos unos ricos helados y nos sentamos en el pasto. 


Cada vez que lo miraba trataba de no sonrojarme, como pasa siempre que estoy con él. Me preguntó sobre un tema de mi especialidad y comencé a explicarle la respuesta, trataba de no mirarlo y de concentrarme en lo que hablaba, pero mi intención fue fallida, no sé cómo me tomó suavemente de la pera, me subió la mirada y me besó. Sorprendida no supe reaccionar de inmediato, todo lo que había querido desde el momento en que lo conocí había sido besarlo, y ahora sin ningún aviso estaban nuestros labios tocándose. En ese momento hice lo que mis sentidos mandaron, lo tomé de la nuca y le respondí el beso, en un principio tierno, pero no era un beso común, la metamorfosis de los sentimientos se ve reflejada en el ósculo, primero tierna, luego profunda y termina en la pasión. Todo en un solo primer beso, sin duda el más significativo de mi vida hasta el momento, el más completo. 

Cuando nos separamos solo atiné a reír, los nervios siempre me traicionan y se presentan en risa incontrolable, él lo notó y me volvió a besar, esta vez fue con mucho cariño, con besos pequeñitos y suaves. 

Y así pasamos la tarde, conversando y besándonos, confesando cuánto y qué nos gustaba el uno del otro, siendo sinceros y dándonos cariño. Se hacía tarde y recibió una llamada, su madre lo llamaba porque iba a quedar la casa sola, saldrían a la fiesta de un familiar. Decidió invitarme a ver películas y pasar más tiempo juntos, a lo que difícilmente acepté y avisé a mi madre por teléfono que no llegaría a casa.

Nos fuimos jugando todo el camino, era muy grata esa sensación de sentirnos compañeros de juego. De a poco me fui dando cuenta que las mariposas que sentía cuando pensaba en él o lo miraba, seguían existiendo más notorias que nunca. En su casa comimos algo y nos pusimos a ver películas.

Fuimos a su habitación y nos pusimos a conversar. De alguna manera la confianza que existía era total, era como si todo este tiempo hubiésemos estado esperando este momento y esperando a que el otro diera el primer paso. En una mirada supimos que queríamos estar juntos.

Nos recostamos en la cama tomados de la mano, mirándonos frente a frente. Un Brote de lujuria y atracción mezclados con cariño se apoderaron de nosotros, los besos eran cada vez más descontrolados, rozando partes y piel que rogaban por satisfacción y caricias. Dado el momento fuimos desvistiendo al otro, era como si todo encajara, cada movimiento era coordinado, perfecto, pero no había premeditación, era una danza de cuerpos uniéndose. Recorrió cada centímetro de mi piel llevándome al éxtasis, así como yo predispuse de su cuerpo a mi antojo y su placer. El frenesí de la penetración vino más tarde para terminar de consumar el placer, llegando al orgasmo para acabar ambos abrazados sellando ese encuentro con un beso lleno de amor y ternura.
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Todo en ese día fue muy rápido, como si estuviese destinado a suceder. Hoy me siento feliz, nos hemos visto casi todos los días y siempre hacemos algo distinto, jugamos, cantamos, tenemos encuentros sexuales donde nos entregamos todo nuestro amor, donde nos unimos espiritualmente. La unión de lo masculino y lo femenino en un orgasmo. 

sábado, 14 de abril de 2012

Your bed

Sé que estas a mi lado, siento tu calor, siento tu respiración y sé que no harás nada si yo no te dejo. Estiro mi brazo derecho para abrazarte, no sé si es porque necesito cariño o es ardiente deseo; deseo de sentir cada parte de ti y navegar por tu piel cálida y excitante. Sabes que es el primer paso, y no te detendrás hasta poseerme, y también lo sé, soy consciente de tu pasión y la quiero, la anhelo AHORA!

Me abrazas y me besas con cariño, suavemente recorres mi boca en una danza ininterrumpida de lenguas, mi cuerpo helado antes ahora arde de pasión. Por favor tómame, hazme tuya y no me sueltes jamás, ¿Que no oyes el clamor de mi piel? te pide a gritos que explores cada centímetro, y al parecer tienes el don de escuchar mi cuerpo, te pegas a mí sin compasión, inevitablemente subo mi pierna encima de ti para sentir tu miembro erecto; nos movemos en un compás armonioso, mientras los labios no esperan y recorren el sabor de la piel, dulce piel.

Recorres mi cuello sin parar, dejando tras de tu camino poros alterados pidiendo más, tu objetivo es otro. Bajas los tirantes de mi pijama y tomas entre tus manos dos turgentes senos y los besas, lames, succionas y muerdes, provocando el arqueamiento de mi cuerpo, y gemidos sofocados.

Es mi turno y acaricio tu entrepierna, la dureza es llamativa y me pide concentración, acaricio con lujuria tu ingle y quito tu ropa interior con delicadeza, y ahí está pidiendo auxilio y cariño, ¿qué puedo hacer más que acariciarlo? lo tomo entre mis manos con dulzura y comienzo a darle placer...

Ya no puedo más, mi ser te llama a fusionar nuestras almas, me tiendes en la cama, abres mis piernas y te introduces en mi, primero con paciencia, luego con deseo, entras y sales en un vaivén de caricias, besos y mordidas alocadas. Cada vez se hace más rápido y el ángulo en que estamos nos permite a los dos disfrutar de cada momento, no puedo respirar, necesito gritar para tener aire.

Después de minutos y minutos, quizás más caemos derrotados y llenos de placer... y con un abrazo nos dormimos como si no hubiese pasado nada.