Enjoy the kiss

.....~~el beso es la puerta de la intimidad~~.....
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martes, 8 de octubre de 2013

La vida no se mide en años, se mide en días rescatados

He soñado que en momentos banales muero, y la sensación de anhelar la muerte no me asusta, porque a pesar de todo lo malo soy feliz. No me importa dejar amigos porque sé que tendrán apoyo después de mi, dejar a mi familia no me deja con amargura, sé que recordarán los hermosos momentos que pasamos juntos y sabrán que yo no quiero, por nada del mundo, que sufran.
Quizás pensarán que tenía toda una vida por delante, una mujer sana que casi es una profesional, dirían que tiene toda una vida y carrera por recorrer, pero no. La vi
da no se mide en años, se mide en días rescatados. uno de los libros a los que más les tengo cariño hace que te preguntes cuántos días de tu vida has sido feliz, que los rescates, ¿cuántos son? Es un ejercicio que te hace pensar, y caer en cuenta de que muchas veces malgastas días enteros solo en reclamar, en no aprovechar lo bueno del día, de la vida.
Y estoy aquí, rescatando casi la totalidad de mis días, tengo mi vida recorrida, no necesito más. He sido feliz y he intentado de que quienes me rodean lo fuesen también, aunque solo tuviera nada más que una sonrisa para entregar.
Escribo esto no como una nota suicida, lo escribo porque he tenido la sensación de acercarme a la muerte en variadas ocasiones, cada vez que voy en la micro y esta se detiene por un segundo en algún cruce y a mi lado veo las luces de los autos que aguardan, las veo tan grandes, tan potentes que siento que en ese segundo, mísero segundo, el curso de mi vida puede cambiar. 
Lo escribo con lágrimas, lágrimas de emoción, porque sé que no sufriré, sé que alguien me extrañará, y ojalá me recuerden por todo el bien que hice, creo que al final es lo que la mayoría queremos. 

viernes, 3 de mayo de 2013

El perder...

Una caricia, una mirada, todo me recuerda a ti en esta habitación. Pareciera que fuese ayer cuando me tomabas en tus brazos y yo era la más feliz del mundo, la niña que podía jugar contigo hasta cansarse. Pero ya no estás, tus manos se volvieron heladas, tu cuerpo rígido, tu mirada se oscureció y yo me quedé mirando tu cara, esa que me decía que era la más linda, la criatura  y el tesoro de tu corazón. 

Y ya no estás, tus manos no juegan con las mías, tu pelo no tiene el mismo color, tu abrazo es solo el vestigio de un recuerdo, y ya no puedo sonreir como antes. Mi vida está manchada con tu partida, ese amor incondicional ya no tiene cuerpo que lo mantenga, que lo exprese.

He llorado horas porque no estás aquí, me he deshidratado por tanta lágrima derramada, lágrimas que van dejando un camino de locura ¿qué voy a hacer si nunca te vuelvo a ver? ¿donde estás ahora? ¿me estás escuchando? Tengo tantas cosas que decirte, tanto amor que quedó en mi. Te fuiste sin siquiera avisarme, me dejaste sola, ven a rescatarme por favor, ¿no ves que estoy malgastando mi vida al querer recuperar lo irrecuperable, lo perdido? 

El vacío que dejaste no puede ser llenado, nadie podrá reemplazarte, pero sé que de donde estás, puedes mirarme, escucharme y protegerme. Solo puedo quedarme esperando el minuto en que me vengas a buscar, me quedaré tranquila, quieta, no te preocupes que no intentaré juntarme contigo porque sé que no resultaría, pero ven, por favor ven.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Diario de una mujer atrapada (cuarta parte)

30/marzo/1990

Hoy me practicaron otro aborto. Ya la tristeza no me invade, siento que cada vez que lo hacen me arrancan un pedazo del alma, fuera de quien fuera el feto. He tratado de convencer a Violet que nos dé pastillas anticonceptivas, pero ella en su ignorancia me las impide porque, según ella, engordaré y me pondré peluda. Yo con mi poco conocimiento en el caso sé de sobra que no es así, pero que las pastillas las receta un ginecólogo para que no tengan esos efectos si los anticonceptivos son erróneos. Pero ya no lo aguanto más el dolor que se siente se esparce por todo el cuerpo, cada milímetro del cuerpo se siente desgarrado, lo único que puedo hacer es quedarme en mi cama abrazada a mi misma, sin más que llorar en silencio.

En estos momentos es cuando recuerdo a mi madre diciéndome: cuando estés embarazada alguna vez, valora la vida que crece dentro de ti, el cuerpo de la mujer es perfecto en todo su esplendor, lleva el milagro más grande que puede existir. Tú no eres quien para decidir si esa vida debe o no ver la luz, solo ámala porque es parte de ti. Cuando la sientas pasará a ser lo más valioso en este mundo; el amor de madre es el lazo más fuerte de unión. Y estoy aquí acurrucada en mi cama, escribiendo, pensando si alguna vez pasará este calvario, si volveré a mi país o si después de tantos abortos podré algún día quedar embarazada de un hombre que realmente me ame.

Ya la lágrimas no dan consuelo, no liberan el dolor, caen ácidas de sufrimiento, generan dolor de cabeza y visión borrosa, me siento defallec............

domingo, 7 de octubre de 2012

Diario de una mujer atrapada (tercera parte)

25/marzo/1990

Cumplí mis 21 años a solo días de llegar aquí, y hoy cumplí mis 22, no es una sensación reconfortante, más bien, fue bastante horrorosa.

Había comentado en mi último escrito, que Lyanne estaba enferma; tuve que ocuparme de todos sus clientes para que ella pudiese descansar, como no podemos ir al hospital porque nos tienen encerradas viene un doctor particular y éste dijo que tenía VIH/SIDA, que era lo más seguro por lo que hacíamos y los síntomas. Muchas veces las prostitutas somos violadas y por supuesto, los malditos idiotas no se preocupan de ponerse el condón. Es así como Lyanne, sin medicamentos con los cuales sobrevivir murió hoy, como un perro, se la llevaron y quizás que hicieron con ella, nadie sabe si le brindaron un funeral decente, siquiera si la enterraron. ¿qué me queda a mí si muero? en un país que no conozco, lejos de mi familia, me tirarían de comida a los perros o en algún río.

No quiero ni pensarlo, sólo quiero dedicarme a analizar cómo voy a salir de aquí. Ayer cuando limpiaba mi habitación corrí la cama y encontré una tabla suelta, así que empezaré a guardar allí el dinero que ahorro, junto con este diario para que James no se los lleve. Mi fallecida compañera, como sabía que iba a morir, en sus últimas horas me regaló todo lo que ella había guardado, algunas prendas, una carta para su madre, un anillo y dinero. Me contó la historia de ese anillo.

"Hace 7 años yo iba a casarme, en México mi país, Roberto era el hombre perfecto para mi, habíamos estado de novios por casi 2 años y nos prometimos. A las semanas de habernos prometido, una tarde iba camino a casa cuando una mujer extranjera me pidió ayuda para encontrar una dirección, fue tan convincente que la acompañé hasta la casa donde comenzó mi perdición, al llegar me golpearon la cabeza, al parecer me durmieron con algo porque no desperté hasta 10 horas después en esta habitación. Como tú, no pude escapar jamás, y este anillo es todo lo que pude conservar. Prométeme que si alguna vez logras salir de aquí, le mandarás esta carta a mi madre junto al anillo. Prométemelo."

Y se lo prometí, después me contó que a los días de llegar aquí descubrieron que estaba embarazada, tenía 2 meses, al enterarse Violet llamó al doctor para que le hiciese el primer aborto de tantos otros que seguirían después, sólo que los otros no eran fruto del amor.

Con la muerte de mi compañera, su confesión y su tristeza, comienzo desde hoy a analizar cada detalle efectivo para salir de aquí.

una vieja Anette