Enjoy the kiss
.....~~el beso es la puerta de la intimidad~~.....
jueves, 1 de enero de 2015
Bite me
Quiero besar y recorrer centímetro a centímetro cada parte de tu cuerpo. No es el tipo de cuerpo que deja embelesados a los que miran las revistas. Sin embargo su piel es más real que la de cualquiera, huele al paraíso y su sabor me excita de tal manera que mis músculos se tensan de solo pensarlo.
jueves, 18 de diciembre de 2014
El miedo
Hay una pregunta que desde hace algún tiempo pasea lenta, pero arduamente dentro de mi cabeza: ¿En qué me he convertido?
He tratado, con gran superioridad, de evadirla. La pregunta me asusta, me carcome y produce un bloqueo mental en mi cansada mente, me produce un dolor en el centro de mi pecho, me quita el aire...por eso la evito.
Sin embargo lo que me aterra a nivel celular, y podría decirlo, a nivel molecular también: es la respuesta. Todo en mi se estruja, se deshidrata, se vuelve tóxico y es tanto el dolor que se deja de sentir cualquier estímulo.
El miedo es uno de los peores sentimientos cuando te has vuelto una persona que gusta de reflexionar sobre la vida. Comienzas a temer de tu mente, de lo que puede elaborar, esos pensamientos que vislumbran la realidad de tu propia existencia. Analizas todo, tu amiga te cuenta su vida y más que pensar en ayudarla, comienzas a evaluar el porqué ella hizo tal cosa, el trauma que tiene, cómo influye en ti, "a mi también me ha pasado", yo hice tal cosa, el trauma que tengo, como influye en los demás, lo que debo hacer, lo que debo reflexionar....y así una infinidad de pensamientos hilados en unos pocos segundos ¿y qué pasó con tu amiga? ya no le tomas atención, no existe su problema, solo existes tú y tus traumas. Qué asco de amiga soy.
Me he dado cuenta, dolorosamente, que no soy la persona que creo ser. El egocentrismo ha hecho mella en mi personalidad dejando salir los peores sentimientos que podría tener hacía alguna persona, y duele. La maldad de la gente que me rodea por fin ha corrompido mi mente. Muchas veces tengo que suprimir comentarios venenosos que luchan por salir de mi boca, me doy cuenta, me hago consciente de ello y me asusto (otra vez el miedo), me doy asco... ¿En qué me he convertido?
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Quédate conmigo
Con un bossanova de fondo ella se paseaba por un bar de Copacabana, pensando, sopesando las opciones para una noche inolvidable. Su naturaleza aventurera muchas veces discutía con su lado romántico, el problema era que no entendían que la aventura y el romanticismo lo pasan muy bien de la mano.
La música envolvente la llevaba caminando casi por las nubes, cerraba los ojos y caminaba solo con su instinto. Los acordes la movieron hacia la pista de baile, Cada nota la expresaba con su cuerpo, uno de los amores más grandes es por la música, en ella te refugias, vives, lloras, te acompaña y respiras.
La noche y la humedad daban pie a la locura, a que se perdiera en el aroma de carnaval. Bailaba sumergida en mundo cuando éste se vió invadido. Una mirada pesaba en su aire, la sentía cerca , le pasaron muchas cosas. Su mundo se disolvió, paró su cuerpo el movimiento, las notas dejaron su esencia, se sorprendió. Jamás había sentido algo así.
Abrió sus ojos buscando la mirada de quién se había metido en su mundo y parado todo por completo, casi molesta y con el ceño fruncido recorrió el bar. Rápidamente encontró ese par de ojos que buscaba, cafés.
Un mirada serena, tímida, pero directa; sus ojos representaban la ternura y la perdición juntas. Un escalofrío recorrió su espina, se fijó en su nariz, su boca semi abierta que dejaba escapar las ganas de besar. avanzó confundida, sus pies se movían solos, sus manos picaban, necesitaba ocuparlas, llegó frente a él y tomó su nuca...sus manos dejaron de incomodarla, se volvían útiles.
Él dejó que ella comiera su boca, rozó su cintura y la atrajo a su caliente cuerpo. Se fundieron en un abrazo dejando que sus mundos se completaran; ella volvió a bailar y él se movía a la par. Reían y bailaban, bebían y conversaban, Ella se sintió tan a gusto que se asustó...
Con una última mirada de tristeza se dió vuelta y marchó, en su corazón solo existía el dolor de no poder disfrutar de las mariposas en su ser, y no es que no lo disfrutara por alguna razón lógica, más bien era porque toda su vida había estado acostumbrada a ser maltrada y tenía un talento especial para elegir a la persona incorrecta. Se sentía mal y enojada con ella misma por ser consciente de aquello, pero tampoco quería cambiar. Su vida estaba cómoda de esa manera...
Sintió un brazo que la tomaba por el hombro, se detuvo y volvió sus ojos preparada para rechazarlo...
"quédate conmigo..."
lunes, 3 de noviembre de 2014
Amores intensos
Se miraron,
hablaron,
se gustaron...
Se besaron,
se tocaron,
y se mordieron.
Él un enamorado del amor,
ella de los recuerdos de pasados amores.
Se besaron,
se tocaron,
y se mordieron.
Él y ella en una burbuja
respiraban el amor incomprendido.
Se besaron,
se tocaron,
y se mordieron.
Se aburrieron de quererse,
nada tenía sentido...
Se ignoraron,
Se pelearon
y se odiaron.
hablaron,
se gustaron...
Se besaron,
se tocaron,
y se mordieron.
Él un enamorado del amor,
ella de los recuerdos de pasados amores.
Se besaron,
se tocaron,
y se mordieron.
Él y ella en una burbuja
respiraban el amor incomprendido.
Se besaron,
se tocaron,
y se mordieron.
Se aburrieron de quererse,
nada tenía sentido...
Se ignoraron,
Se pelearon
y se odiaron.
domingo, 19 de octubre de 2014
Y si me cuentas tus secretos?
Abrí los ojos de repente y sentí cómo acercaba mi boca a la suya. Fue un beso abrumador, anhelado desde el primer momento, saboreado desde que lo vi hablar y negado hasta ahora.
Me dejé llevar por su calor, por la forma de acercarse a mi, y por todas las razones que mi corazón no puede entender ni controlar.
Suave, dulce, húmedo, ansioso, su beso era todo lo que había pensado... y más. Cada movimiento de sus músculos era una invitación para sentir lo cálido que podía ser. Nuestras lenguas se enredaban y bailaban en busca de ese poder que te hace actuar.
Actuar para mover tus manos y desabotonar cada barrera que se interpone al roce de la piel, al goce...
No sé muy bien quién ganó esa pelea, solo resta decir que su camisa, mi polera, y nuestros jeans ya no tenían espacio en este cuadro. En cada poro de mi piel dejó su nombre marcado y en cada cosquilla de su ser dejé la huella de mis labios.
Muchas veces, y las mujeres estarán de acuerdo conmigo, no hace falta de la penetración para llegar al éxtasis y ésta fue una de esas ocasiones, tanto así que luego de enfrentar el firmamento con la danza de nuestros cuerpos... sentía que lo conocía de toda la vida, que me sabía todos sus secretos, que podía leer mi mente...sentíamos que nuestras almas venían unidas hace mucho tiempo.
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